El masaje relajante se caracteriza por ser suave y está especialmente indicado para relajar los músculos, mejorar la flexibilidad y descargar la tensión acumulada. Indicado en contracturas en la zona cervical, escapulas, dorsal o en cualquier parte del cuerpo.
La masajista adapta la presión, trabajando de forma más profunda en las áreas donde se encuentran los nudos, con el objetivo de liberar la tensión muscular y proporcionar bienestar.


